1.5.06

Ecomuseo inaugura "Un legado para la construcción de la paz"

27 de abril 2006
Exposición de SGI llega a Ciudad Guayana luego de recorrer cinco continentes
Las figuras de Martín Luther King, Mahatma Gandhi y Diasaku Ikeda son promovidas para demostrar la importancia de la no violencia.

Aileen Nieto Ramírez
Foto Anibal Barreto

La organización no gubernamental Soka Gakkai Internacional (SGI), la cual agrupa a 12 millones de miembros alrededor del mundo, ha traído a Ciudad Guayana, con el apoyo de CVG Edelca y el Ecomuseo Caroní, la exposición itinerante mundial "Ghandi, King, Ikeda: Un Legado para la Construcción de la Paz", una muestra de imágenes, textos y vídeos que ha sido observada ya por 20 mil venezolanos, y que busca promover, bajo los ideales de estos importantes personajes de la historia, el ideal de que la paz sólo se construye con el poder humano, siempre y cuando este fin esté dentro de los corazones de cada quien.
Lidia Salas, directora general de SGI en Venezuela, acompañada de la coordinadora de la región Guayana, Cecilia de Maza, y Rosa Tapia, representante de la gerencia de asuntos públicos de Edelca, explicó que esta exposición que ya ha recorrido cinco continentes, fue creada por el Decano de la capilla de la Universidad Morehouse de Atlanta, para mostrar el trabajo y la lucha de Mahatma Gandhi y Martín Luther King.
Debido a que luego se incluyó al gran humanista Daisaku Ikeda, director de SGI, esta organización comenzó a auspiciar la muestra. La idea es mostrar que a pesar de haber vivido en épocas distintas y luchar por los derechos de países completamente diferentes, estos personajes tienen muchas cosas en común, sobre todo el ideal del respeto a la dignidad de la vida, los derechos humanos y la no violencia.
"Tenemos actividades en todo el país, con exposiciones de diversos temas como el medio ambiente y las armas nucleares, talleres y conferencias que se apegan a la columna vertebral de SGI que es el campo de la educación. Esta exposición la iniciamos en Caracas, y como está principalmente dirigida a los jóvenes, la mostramos en varias universidades y en el Ministerio de Educación. Luego la llevamos a Carabobo, Táchira, Puerto Cabello, Aragua, Ciudad Bolívar y ahora a Ciudad Guayana, gracias a Edelca", indicó Salas.
Evento internacional Esta exposición ha estado en 25 países, y Salas resaltó que ha sido de gran agrado para SGI Venezuela que muchas universidades la han usado como parte de sus estudios, e incluso se dieron casos como la Universidad de Carabobo, la cual incluyó a una gran cantidad de sus estudiantes en este evento a través de la realización de ensayos sobre la propuesta para la paz que Ikeda publicó en el 2005.
La apertura de la muestra será este jueves 27 de abril, a las siete de la noche, en el sótano 3 del Ecomuseo Caroní, y se iniciará con palabras de Salas sobre la organización, la difusión de un video que muestra el legado de estos personajes, y el corte de la cinta acompañado de la presentación de la Orquesta Sinfónica de Guayana. Si bien hasta este momento el evento es de carácter privado, al culminar la inauguración la exposición estará abierta al público, el cual podrá disfrutar de este documento histórico hasta el próximo 31 de mayo, en horario corrido de nueve de la mañana a nueve de la noche.
Así mismo, la Cámara de Comercio e Industrias del municipio Caroní estará presente para realizar un reconocimiento a SGI, una obra del escultor Hugo Carradini, llamada "Orbis Paz". La organización hace una invitación abierta a toda la ciudadanía, e informó a las universidades y liceos que se pueden llevar a cabo visitas guiadas de la muestra.
Cabe destacar que el conocimiento del legado de estos tres personajes es de suma importancia para comprender la filosofía de la no violencia y la necesidad de la paz. Martín Luther King fue un religioso y activista estadounidense que luchó por la igualdad racial y la convivencia y que ganó el premio Nobel de la Paz en 1964, luego de pronunciar en 1963 el universalmente famoso discurso "Yo tengo un Sueño".
Por su parte, Mahatma Gandhi luchó por la independencia de la India de Gran Bretaña, promoviendo la no violencia y la desobediencia civil como las herramientas más eficaces para alcanzar fines políticos. Con su movimiento de resistencia pasiva, se hicieron famosos sus largos ayunos para impresionar al pueblo hindú y alentarlos a no realizar acciones violentas.
Soka Gakkai por la paz Uno de los personajes promovido en la exposición es Daisaku Ikeda, filósofo budista y humanista, que creó esta organización con sede en 165 países y que trabaja junto a la Organización de las Naciones Unidas, para contribuir con el objetivo de lograr la paz mundial mediante la promoción de la cultura y la educación. Su vida estuvo marcada por la guerra y la posguerra en Japón. Heredó esta organización de manos de Tsunesaburo Makiguchi y Jesei Toda, quienes fueron encarcelados durante la II Guerra Mundial por oponerse al militarismo japonés.

Nuevo Libro de Daisaku Ikeda presentado en Argentina

Presentan libro del filósofo japonés Daisaku Ikeda.
Tomado del sitio web GenteBA de Buenos Aires Argentina.
El próximo martes 2 de mayo, en el marco de la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 'El libro - del autor al lector', se presentará en la Sala Bioy Casares de la Sociedad Rural, el libro "Develando los Misterios del Nacimiento y la Muerte", del filósofo, poeta y educador japonés, Daisaku Ikeda.La presentación tendrá lugar a las 15:00, con la participación del Director de la Editorial EMECE, Alberto Díaz, el rector de la Universidad Nacional de Flores, Roberto Kartesz y el Jefe de Gabinete de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Pedro Tomás, quienes serán oradores en la ocasión.
El doctor Daisaku Ikeda, presidente de la organización Soka Gakkai Internacional, es poeta, ensayista, fotógrafo, educador y diplomático de la paz y autor de libros clásicos traducidos a decenas de idiomas, como Elige la Vida o Un Nuevo Humanismo.Su accionar se ha centrado en mostrar la eficacia del diálogo como instrumento para construir respeto y amistad entre los pueblos y para tal fin ha mantenido encuentros con personalidades como Nelson Mandela, Mijail Gorbachov, Adolfo Pérez Esquivel, Waangari Maathai e Indira Ghandi, entre otros líderes mundiales.Fundador de la Universidad Soka en Tokio, Japón y en los Estados Unidos y del Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI, ha sido reconocido con el Premio de la Paz de las Naciones Unidas y galardonado con el título de Doctor Honoris Causa de las principales universidades del mundo, entre las que se cuenta la Universidad Nacional de Buenos Aires, la de Lomas de Zamora, de Córdoba, del Nordeste y del Comahue.
En su libro Ikeda explora los grandes interrogantes de la existencia por medio del acervo filosófico del budismo de Nichiren Daishonin, una de las corrientes más difundidas y practicadas en el mundo de hoy.Sin detenerse en los aspectos teóricos, analiza las distintas fases de la vida y es capaz de infundir esperanza y aliento aún frente a temas tan complejos como la enfermedad, la vejez y la muerte.Develando los Misterios del Nacimiento y la Muerta, conjuga rigor filosófico, empatía humana y penetración sicológica con un enfoque rotundo y transformador, orientado a la victoria del ser humano sobre sus circunstancias.
(Télam) 30/04/06

Un Legado para la construcción de la Paz


29 de abril 2006
En las instalaciones del Ecomuseo del Caroní
Fotografías, frases célebres y textos formativos comprenden la exposición que permanecerá de martes a sábado hasta el 30 de mayo en el Ecomuseo.


Por Juan Manuel Carvajal del sitio web Correo del Caroni- Venezuela

La exposición "Un legado para la construcción de la paz" organizada por la Capilla Internacional Martin Luther King (hijo) de la Universidad de Morehouse, CVG Edelca y Soka Gakkai Internacional Venezuela, fue inaugurada el jueves en el Ecomuseo del Caroní.
Todo inició con la proyección de un video referente a la vida de tres grandes figuras en torno a las cuales gira la muestra: Martin Luther King, Mahatma Ghandi y Daisaku Ikeda. De igual modo se realizó la entrega de reconocimientos a los organizadores y la Orquesta Sinfónica de Ciudad Guayana tuvo una actuación especial en la cual ejecutó tres hermosas piezas musicales.
La exposición que estará abierta al público hasta el 30 de mayo, está dividida en cinco áreas temáticas cuyos nombres ofrecen un recorrido por la doctrina particular de cada uno de los grandes luchadores de la paz, llevando a los visitantes a reflexionar acerca de la búsqueda de la paz interna para lograr la armonía externa.
Cecilia de Maza, coordinadora de SGIV Capítulo Guayana, explicó que las personas que visiten la muestra recibirán la orientación de un guía acerca de la muestra. Aseveró que iniciarán campañas con las universidades y colegios de la zona para hacer del conocimiento de los jóvenes la importancia de la lucha por la paz.
Por su parte, Lidia Salas presidenta de SGI Venezuela exhortó a los interesados a acercarse a la muestra que "actualmente se realiza de forma itinerante en 140 países del mundo", e indicó que "la paz está en reconocer que todos los seres humanos somos iguales. Esa es parte de la filosofía del maestro Ikeda, que es con la que venimos trabajando en 22 estados de Venezuela".
Dentro de las frases más resaltantes que pueden encontrarse en los parabanes de la muestra destaca la del maestro Mahatma Ghandi, la cual reza "En los momentos de prueba y en los momentos de triunfo, ésta es mi convicción, creo en el amor hacia mis enemigos".
La exposición establece un debate para rectificar sobre las acciones que se han tomado en el mundo para mantener la paz, para ubicarnos en el plano actual y proyectar acciones que coloquen en rumbo armonioso a los países del mundo.

28.4.06

Fotoblog de la Re-apertura del Kaikan Venezuela

Grupo Musical Ensamble Soka

Entrega de Gohonzon

Un aspecto de la reunión

Panorámica de una de las Areas

Angulo del Butsudan

Vista interna del Salón

Fachada del Nuevo Kaikan. Abril 2006

Reapertura Centro Cultural Venezuela

Las puertas del Castillo de la Paz en Venezuela se abrieron nuevamente.

“Envueltos de esperanza y dicha” 865 personas pudieron disfrutar y apreciar los nuevos espacios del Centro Cultural de la SGIV en las cinco reuniones de reapertura que se realizaron entre el 18 y el 23 de abril en Caracas.

El Salón de la Paz Ikeda recibió con calidez y estrenando nuevo diseño tanto en el altar, luces y mobiliario a todos los miembros, nuevos practicantes y amigos soka que asistieron a las respectivas reuniones.
Además, las diferentes áreas y zonas geográficas de la ciudad capital realizaron ceremonias de 38 entregas de Gojonzon e ingresos de nuevos miembros cargadas de emotividad. Cabe destacar que por primera vez en los últimos años, fueron más jóvenes que adultos.
Quienes acudieron estaban motivados por la dicha y gratitud de estar nuevamente en el Castillo de la Paz y se sintieron muy alentados por el mensaje tan significativo que para esta ocasión envió nuestro mentor. Los rostros de las personas al escuchar la frase inicial “ustedes que son mi orgullo” se iluminaban de forma indescriptibles. En cada pasaje se conmovían más y más con las palabras y el corazón de nuestro mentor. Quedaron muy impresionados por su gran aliento y consideración al decirnos que él estaba orando y que oraría durante toda su vida por nosotros. Así como su mención del propósito esencial del kaikan, las citas del gosho, del poder del daimoku y su petición de que nos mantuviéramos unidos la SGIV.
Los responsables de área transmitieron en sus intervenciones un nuevo impulso en la concreción de las metas trazadas para respaldar el lema de la SGIV “Año de la Propagación y Forja de valores” y recalcaron la importancia de las mismas.
Las palabras de la Directora General Lydia Salas hicieron énfasis en el agradecimiento a Ikeda Sensei, por permitirnos remodelar y ampliar la sede de la SGIV y a todas las personas que apoyaron para hacer posible este hecho. También reseñó la historia de los centros culturales del país y recalcó el significado de los “castillos de la paz” y la postura de fe ante ellos, dando mucho aliento y entusiasmo a los presentes.
Cada reunión contó con experiencias impactantes y una anécdota inolvidable fueron las palabras de una señora octogenaria que recibió Gojonzon, quien compartió en su experiencia que en este momento cuando cualquiera podría pensar que ella estaba en el final de su vida, apenas estaba comenzando. Con su bastón, se paro muy dignamente y agradeció la oportunidad de propagar con su ejemplo.
En los segmentos culturales de las reuniones participaron grupos como el “Ensamble Soka” interpretando canciones del folclore venezolano y de otros países quienes transmitieron alegría con su música y “Danzas Brillantes”, formado por damas del oeste de la ciudad, quienes pusieron el ritmo en bailes típicos del país.
De esta manera, los miembros y amigos de la SGIV de toda Venezuela, ya cuentan con un nuevo Salón de la Paz Ikeda remodelado y con capacidad para más de 230 personas.

¡Sigamos avanzando firmemente en el avance del Kosen-rufu de Venezuela!

26.4.06

La Sociedad Venezolana de Historia de la Educación honra al Presidente de la SGI

El doctor Mora (izquierda) entrega las distinciones a la señora Salas (centro)
Publicación del Seikyo Shimbum del día 22 de abril

Recientemente, la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación, situada en la República Bolivariana de Venezuela, confirió una distinción al presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, en reconocimiento a sus actividades en bien de la paz del mundo y el desarrollo de la no violencia. La Universidad de Los Andes, con sede en Táchira, entregó al presidente Ikeda una placa que reconoce el gran ejemplo que representa para los jóvenes. La ceremonia se llevó a cabo el 21 de marzo en la ciudad de San Cristóbal, en la sede de la Universidad Nacional del Táchira, durante la inauguración de la muestra "Gandhi, King, Ikeda: Un legado para la construcción de la paz". El presidente de la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación, doctor José Pascual Mora, entregó las distinciones a la directora general de la SGI de Venezuela, Lydia Salas, quien las aceptó en nombre del presidente Ikeda.

31.3.06

Convertir nuestra mente en aliado

“Temas para comentar...”(14)

“CONVERTIR A NUESTRA MENTE EN NUESTRO MEJOR ALIADO”
“Quien sin haberlo siquiera intentado, piensa en fracasar, ya fracaso. Somos lo que creemos ser.”

     Para nosotros los seres humanos, los pensamientos, motivaciones o anhelos son los impulsores que guían nuestras acciones en cada una de las situaciones que enfrentamos diariamente. También se podría decir que en nuestra mente se “almacenan” recuerdos, interpretaciones, emociones, y miedos. Por otro lado, no podemos ver a nuestra mente, y ella tampoco habla y sin embargo allí se “construyen” todas nuestras alegrías y nuestros sufrimientos. En un sentido estricto, podemos ser sus esclavos y aceptar pasivamente su poder, o podemos convertirla en nuestro mejor aliado, influenciándola con nuestra naturaleza esencial, la Budeidad.
     En consecuencia, dependerá de nuestra condición de vida, el poder transformar nuestra mente nublada por las ilusiones y convertirla en una poderosa fuerza de auto-motivación que nos guíe hacia un constante desarrollo enfrentando las adversidades, o por el contrario dejarnos arrastrar por el sentimiento de la derrota, en muchos casos aún sin haber empezado la batalla contra nuestras propias creencias negativas o pesimistas.
     En cierta oportunidad el Presidente de la SGI, Daisaku Ikeda mencionó: “La calidad de nuestra existencia depende, en última instancia, de nuestro estado de vida. El Budismo lo expone desde varios puntos de vista, a partir de un concepto que se denomina ‘función mística de la mente’. El Budismo plantea una psicología de la esperanza, y esperanza es mi palabra favorita”.
     Permítanme utilizar el siguiente ejemplo: “En un congreso, un médico se dirige a la audiencia para demostrar una investigación acerca de los efectos del alcohol y dice: ‘Hoy realizaremos una experiencia para demostrar los efectos del alcohol’. Luego, levanta una copa y dice: ‘Aquí dentro hay alcohol’. Enseguida, utilizando una pinza levanta a un gusano, y mostrándolo a la audiencia lo introduce dentro de la copa. Inmediatamente el gusano se deshizo, causando impacto entre los presentes. Enseguida, él levantó otra copa y dijo: ‘Aquí dentro hay agua’. Nuevamente introduce a otro gusano en dicha copa. El pequeño gusano se movió ágilmente mostrando su energía. En ese momento, un individuo de la audiencia, un poco embriagado, levantó la mano y con voz pastosa dice: “Entendí bien lo que el doctor quiere demostrar y concuerdo con él enteramente. Su mensaje, es sensacional”. Feliz, el médico le pide: ‘Por favor diga en voz alta, para que todos escuchen, ¿cuál es mi mensaje?”. Sin vacilar demasiado, el individuo responde: “Doctor, Usted acaba de demostrar con esa experiencia que: ¡quien bebe no tiene gusanos en el organismo!”.
     El anterior cuento fue enviado por el Profesor Amaral Vieira, pianista y amigo Soka de la BSGI y aunque por supuesto es un relato jocoso, y que se podría aplicar a innumerables circunstancias, nos muestra cuan frágil puede ser nuestra manera de percibir las cosas a nuestro alrededor y emitir juicios de valor ilusorios que nuestra mente procesa a cada instante.
     Hablando en serio; si nos adentramos en el tema, podríamos decir que nuestra mente contiene las cosas que los ojos pueden mirar, las imágenes que allí se construyen, las expectativas de cambio, los recuerdos de dolor y angustia y los de esperanza también. También está el placer de sonreír, o el sufrimiento de llorar por algo que nos entristece. Está la vida, la muerte, la vejez, la enfermedad. Está el tiempo que pasa y las cosas que van cambiando. Nuestra la mente está sujeta al ciclo de nacer, envejecer, enfermarse y morir. Así como nuestro cuerpo, y como sucede con cada fenómeno; los pensamientos nacen, envejecen, se enferman y mueren. Los pensamientos también sufren, pueden llegar a hacer la guerra, amar u odiar. En conclusión los pensamientos también tienen un karma. De allí la importancia de la función de nuestra mente.
     El Budismo de Nichiren Daishonin explica que los seres humanos estamos constituidos por la unión temporal de los “cinco componentes”: Existe la forma, es decir el cuerpo, la materia; la percepción, es decir la capacidad de observar, oler, tocar; la conceptualización, es decir la posibilidad de hacerse una idea de lo que se ve o se toca; la voluntad, que es la capacidad de decidir, actuar; y en fin la conciencia que distingue, analiza, organiza percepciones, ideas y voluntad. Sin embargo, con tan solo intentar comprender teóricamente estos conceptos no nos capacitan para manifestar la felicidad o liberarnos del sufrimiento.
     En el Gosho: “Sobre la Obtención de la Budeidad” se expresa: “No existen una tierra pura y otra tierra impura  por sí solas. La diferencia esta únicamente en la bondad o maldad de nuestra mente”. Lo que el Daishonin afirma, es que tanto la felicidad como la infelicidad residen en la mente. Además demuestra nuestra capacidad real de poder transformar una tierra “pura o impura”, es decir llena de dicha o de dolor. El Daishonin explica que la “tierra y nosotros”, somos inseparables. Por lo tanto si mi ambiente es negativo, y yo lo generé, entonces también yo puedo cambiarlo.
     De manera que podemos decir que, no sólo nuestra vida depende de nuestro ambiente, si no que de paso la dicha y el dolor de nuestro ambiente son a su vez el reflejo de nuestra felicidad o de nuestro sufrimiento. Y aún hay más. Nuestra mente tiene el poder de influenciar el ambiente, ya que en cada instante de nuestra vida, los “cinco componentes” de los cuales estamos constituidos, nos brindan la posibilidad de escoger cómo influenciar el ambiente, es decir,  actuando como lo que soy, percibiendo, pensando, juzgando, actuando de la manera usual, de la manera en la cual “me reconozco como el efecto de mi karma”, o experimentando diferentes posibilidades, nuevos pensamientos, una nueva manera de mirar la vida en toda sus manifestaciones. Una manera que nos enseñe a reconocer en nuestra propia mente un universo de posibilidades que debo explorar con mi vida basada en el más noble ideal, que es luchar por el Kosen-rufu, manifestando día a día mi propia condición de Budeidad.
     Por todo esto nuestra mente es tan importante. Nichiren Daishonin escribió en el Gosho: “Carta a Gijo-bo”: “...el Sutra Rokujaramitsu afirma que uno debe volverse maestro de su mente y no dejar que la mente sea su maestro”. Podríamos decir que cuando nuestra mente es el “maestro de nuestra vida”, todas las emociones, pensamientos, convicciones, juicios, etc., están siendo manipulados por nuestro propio karma y por lo tanto nos estará dominando, por muy positivo o negativo que éste sea.
     Por el contrario, “volverse maestros de la propia mente” significa ante todo aprender a pensar que tanto la dicha como el sufrimiento dependen de los pensamientos que producimos, de las acciones que le siguen, y de los efectos que producen. Debemos reeducar nuestra vida y nuestra mente y observar cómo cada pensamiento y las acciones que se derivan de ellas, crean valor y se refleja en el ambiente, y lo modifica para nuestra propia felicidad y la de los demás. Debemos aprender a distinguir, a escoger entre los pensamientos: entre aquellos que hacen bien y aquellos que hacen daño, entre aquellos que crean felicidad o generan sufrimiento.
     Sin embargo, todos sabemos que durante todo un día cualquiera, surgen situaciones que influencian nuestra condición de vida como producto de la manifestación de nuestra propia oscuridad innata. Es por ello que el Presidente Ikeda nos habla de la importancia de desarrollar una actitud optimista hacia la vida, y así desarrollar una esperanza, capaz de transformar todo aquello que nos lleva a sufrir y así crear mejores condiciones para nuestra vida y la de los demás.
     En cierta oportunidad, el Presidente Ikeda, refiriéndose al filósofo francés, Emile Alain (1868-1951), expresó que: “el pesimismo es un producto del humor, del estado de ánimo, mientras que el optimismo es producto de la voluntad, de la determinación”. Por otro lado, dentro de los innumerables encuentros del Presidente Ikeda, en cierta ocasión, se entrevistó con el Dr. Martín Seligman, ex presidente de la Asociación Psicológica de los Estados Unidos, en cuya oportunidad analizaron los rasgos característicos de las personas pesimistas y en donde Ikeda Sensei destacó que: “sin perder de vista la realidad ni caer en el exceso de optimismo, el aspecto negativo del pesimismo es que nos inflige una innecesaria denigración y una mortificación excesiva”.
De acuerdo con el doctor Seligman, las personas optimistas tienen más posibilidades de triunfar en su trabajo y en las relaciones humanas, tienden a ser más sanas y a vivir más. La actitud mental tiene una influencia particularmente crítica en la salud a partir de los cuarenta años, manifestó el académico. Y agregaba que deberíamos crear la actitud de “poner en duda” nuestras propias creencias negativas. Para el doctor Seligman, hay que prestar atención a las explicaciones que damos frente a los hechos cotidianos, y al diálogo inconsciente que mantenemos con nosotros mismos cuando nos vemos ante un problema. Los mecanismos sutiles de nuestro pensamiento están tan automatizados, que terminamos por no advertir cómo funcionan. Un método que sugiere el doctor Seligman para tomar conciencia de estos patrones habituales, es anotar las cosas que pensamos cuando nos encontramos ante una situación frustrante. Si vemos que nuestra reacción es pesimista, podemos hacer el ejercicio de “cuestionar” o “poner en duda” nuestras propias ideas negativas, así revertir esa tendencia. Además, cuando uno aprende a pensar en forma optimista, no se lo olvida jamás; es como aprender a nadar o a andar en bicicleta.      
     Vale la pena destacar que el Presidente Ikeda concluyó este diálogo diciendo:

“Creo que el Budismo expone un enfoque psicológico de suprema esperanza; es una filosofía de vida de esperanza incomparable. Un buda es alguien que comprende y capta en forma completa las facultades asombrosas de la mente. Los seres humanos poseen una capacidad infinita de cambio, que está en función de su estado interior. Es más, dentro del Budismo hay un principio llamado ichinen sanzen (cada instante de la vida abarca tres mil aspectos). Esta formulación, expuesta en el Sutra del Loto, revela que la transformación en el estado de vida de un sujeto puede modificar la sociedad y el ambiente circundante en que habita esa persona. ¡Cuánto más fácil es, entonces, transformar nuestra pequeña vida individual de acuerdo con nuestra voluntad y encauzarla en la dirección que queramos. No hay ningún motivo para bajar los brazos. “Abandonemos las expresiones negativas y pesimistas; no pensemos más “Es imposible”, “No servirá de nada”. Sean cuales fueren las circunstancias en que nos veamos, digámonos a nosotros mismos: “¡Sé que, al final, lo lograré sin falta!”, “¡Mi familia es la mejor del mundo!”, “¡Soy la persona más feliz que haya conocido!”.

Me despido de Uds.

Luis Del Alcázar La Rosa

Caracas, 31 de marzo de 2006      
Fuente:      Amaral Vieira. “No será que estoy interpretando a mi conveniencia” Manual Alborada, BSGI, 2003
     Manuela Vigorita. “El Poder de la Mente” Revista No 74 – Mayo - Junio 1999 –SGI de Italia.
     Daisaku Ikeda- N.L. No 3545. Encuentros Extraordinarios con el Dr. Martin Seligman – Ex presidente de la Asociación Psicológica de los Estados Unidos (APA).
     Daisaku Ikeda NL- 3535 “¡Brindemos coraje, alegría y convicción a la gente!”

4.3.06

JAVA Una Experiencia que tumba esquemas


Por Emile Svitzer
(Utilizado con permiso del autor)
Traducción David Silva de SGIV
Tomado por Ricardo Del Río de la comunidad de MSN de SGI Soka Gakkai Groups

Mientras estaba haciendo gonguio y entonando daimoku esta mañana, de pronto me encontré a mi mismo orando por las personas de los países del sur de Asia que habían sufrido con la reciente devastación. Aún cuando estaba preocupado por todas las vidas en aquel lugar, no podía evitar pensar en una persona en particular: un miembro de la División de Caballeros de la India llamado Java.

Conocí a Java en una conferencia de la División de Caballeros en el Centro Cultural de la Naturaleza de Florida (FNCC por sus siglas en inglés) en agosto del 2003. El encuentro con Java y lo que compartió conmigo ha impactado profundamente mi vida, así como la de otros con quienes he compartido la experiencia de haberlo conocido.

El primer día de la conferencia, noté que algunos caballeros, quizás menos extrovertidos que los demás, se sentaban solos a la hora de las comidas. Tomé la determinación de que en cada comida buscaría a uno de estos caballeros para sentarme con el y escuchar su historia. En la siguiente comida, ubiqué a un caballero indio oriental de cierta edad, que daba la impresión de tener sesenta y tantos años de edad, que estaba sentado solo en una mesa, así que fui y me presenté. Nunca olvidaré la forma en que se iluminó su cara de emoción mientras yo me presentaba y le pedía permiso para unírmele.

Luego de decirme su nombre completo, el cual traté infructuosamente de pronunciar, él misericordiosamente me dijo que todos lo llamaban simplemente Java y que vivía en la India. Cuando le expresé que me impresionaba mucho que hubiese viajado tanto para asistir a la conferencia, Java confesó que en realidad cuando escuchó sobre la conferencia se encontraba en el Estado de Washington y había decidido venir.

Había ido allí a visitar a un miembro que estaba enfrentando un obstáculo y necesitaba aliento. De alguna manera, yo estaba aún más impresionado por este hecho que por la idea de que hubiese viajado desde la India para la conferencia del FNCC y así se lo dije. Entonces fue cuando se rió de mí (en un modo muy agradable) y me contó sobre su primera experiencia de haberse encontrado con el presidente Ikeda.

Al comienzo de su práctica, unos treinta años antes, Java viajó al Japón, donde tuvo la gran fortuna de recibir orientación personal del presidente Ikeda. En aquel entonces, Java era muy pobre y había gastado sus últimos ahorros en el viaje. Consecuentemente, de inmediato comenzó a quejarse con el presidente Ikeda diciendo que su terrible karma de pobreza era el gran problema de su vida que él quería superar.

Sentándose junto a él, el presidente Ikeda dijo: “De manera que usted quiere mucho dinero, ¿no?

“Si”, contestó Java.

“Y si lo obtiene, ¿Qué hará con todo ese dinero?”

Desde luego que Java tenía una larga lista de cosas que pretendía hacer con el dinero, pero percatándose que la pregunta del presidente Ikeda era más profunda, decidió no responder inmediatamente. Sensei continuó hablando: “Java, puedes pedirme un cuchillo, y puede ser que yo te lo dé. Pero, ¿Qué harás con él? ¿Lo utilizarás para hacerle daño a alguien…o a ti mismo? ¿O lo utilizarás para tallar una imagen del Buda a partir de un simple pedazo de madera?

“Desde la perspectiva budista, todo en la vida tiene dos propósitos, su propósito básico y su propósito verdadero.

”El propósito básico de este edificio en el que estamos sentados ahora, por ejemplo, es el de protegerme del sol y la lluvia mientras estoy sentado aquí. Pero el propósito verdadero del edificio es el de protegerme del sol y la lluvia mientras estoy sentado aquí… para alentar a una persona.

“El propósito básico de un carro es permitirnos viajar una larga distancia. Pero el propósito verdadero del carro es permitirnos viajar una larga distancia…para alentar a una persona.

“El propósito básico de poseer dinero es comprar la gasolina para echarle al carro, y así poder viajar una larga distancia. Pero el propósito verdadero de poseer dinero es comprar la gasolina para echarle al carro, y así poder viajar una larga distancia… para alentar a una persona.

“¿Por qué razón oramos cada mañana, durante el gonguio, por la protección de los dioses budistas? Oramos por la protección de los dioses budistas para poder estar seguros mientras manejamos nuestro carro y viajamos una larga distancia…para alentar a una persona.

”Si posees algo, como un carro, pero no haces que cumpla su propósito verdadero, entonces bien podrías botarlo. Pero si oras por tus deseos con una determinación sincera de que cumplan su propósito verdadero, entonces siempre tendrás lo que necesites.”

Caray.

Java me dijo que regresó a casa desde Japón con los esquemas rotos, y con una nueva determinación. A partir de ese momento, comenzó a entontar daimoku basándose en esta nueva perspectiva budista, tal como le indicó el presidente Ikeda. Al poco tiempo, su hijo logró un éxito y riqueza extremos en sus negocios y retiró a Java del trabajo. Java nunca ha tenido que preocuparse por el dinero desde entonces. Su hijo le provee de todo el dinero que necesita para poder ir a cualquier lugar del mundo, en cualquier momento…para alentar a una persona. Es lo que estaba haciendo en el Estado de Washington en ese momento.

Durante la comida, Java continuo compartiendo otras orientaciones que había recibido de sensei, pero para entonces a mí también se me habían roto todos mis esquemas como para poder absorberlas todas. Desafortunadamente, ese fue el único momento que tuve para dialogar en privado con Java en el FNCC, ya que yo estaba decidido a cumplir mi plan de sentarme con alguien nuevo en cada comida. De modo que fui diciéndole a todo el mundo que si tenían la oportunidad de hablar con este compañero, Java, que lo buscasen…”les romperá los esquemas”. A partir de entonces, durante las comidas, había siempre un gentío en la mesa de Java y todo lo que alcanzábamos a hacer era saludarnos desde la distancia.

Desde esa conferencia en el FNCC, he compartido la historia de Java con docenas de personas en varias reuniones, con la esperanza de alentar al menos a una persona. Decidí que durante el 2005, haría mía la determinación de Java, poniendo en práctica la profunda orientación del presidente Ikeda en mis oraciones y acciones.

La orientación diaria del presidente Ikeda (Para Hoy y Mañana, diciembre 29) dice: “¿Quién es realmente grande? Espero que puedan desarrollar la habilidad de discernir la verdadera grandeza humana. Una gran persona es aquella que forja la unidad entre los seres humanos mediante el diálogo sincero, armado con una profunda filosofía, con sus pies firmemente plantados sobre la tierra. Una persona de grandeza es aquella que vive entre la gente y se gana su respeto inamovible. La caprichosa popularidad y las modas pasajeras son sólo cosas ilusorias.”

Cuando leí esto, pensé de Nuevo en Java. Lamento que no hayamos intercambiado direcciones de correo electrónico. Si cualquier persona que llegue a leer esto sabe cómo contactarlo, por favor avíseme. Me gustaría saber que se encuentra bien. Estoy orando por ello. Y si se encuentra bien, entonces ya sé exactamente lo que debe estar haciendo.

4.2.06

LO QUE EL AMOR NO ES

LO QUE EL AMOR NO ES

EL BUDISMO DESDE UN NUEVO ENFOQUE
EL ESPIRITU SOKA: Diálogo para el Distrito

Por SHIN YATOMI
Sub-Jefe del Departamento de Estudio
De la SGI-USA

“Amor no es amor...” Como ha dicho Shakespeare (Soneto 116), lo que parece amor algunas veces puede no ser amor. En tanto que el tema del amor ocupa un lugar preponderante en las inquietudes de las personas (y probablemente mucho de su tiempo y dinero), su principal preocupación generalmente se limita a encontrar el amor o ser amados a los ojos de los demás, en tanto que, descuidan e ignoran el significado del amor o de la capacidad de amar. La presunción que yace tras tal actitud podría muy bien ser la estimulada por un objeto externo. Por consiguiente, el remedio o solución de una vida sin amor, serìa encontrar tal objeto----alguien nuevo y mejor.
Erich From, psicoanalista y filósofo social, considera el amor como un “arte” que “requiere conocimiento y esfuerzo”; él define el amor como “la acción de cuidar la vida y el crecimiento de aquellos que amamos” (el arte de amar, pp 1, 25). Si el amor es nuestra capacidad de sentir y actuar en bien de la felicidad y libertad de otra persona, la solución al problema de los sufrimientos derivados del amor, en el plano más fundamental sería, por lo tanto, una búsqueda no exterior , sino interior con miras al desarrollo de aquellas cualidades del carácter necesarias para tal fin y de la fortaleza interior que nos capaciten para amar genuinamente.

DOMINAR EL ARTE DE AMAR ES SOBREPONERSE A LOS DESEOS DE CONTROLAR O DEPENDER DE OTROS.-

Uno de los mayores obstáculos que nos impiden disfrutar el júbilo de amar es nuestra necesidad y deseo de controlar. Muchas veces confundimos nuestro deseo de controlar a “amor” puede ser el disfraz del deseo de manipular a los demás para nuestra propia satisfacción. En sus escritos, Nichiren Daishonin emplea a menudo la metáfora de una figura mítica llamada “el rey demonio del sexto cielo”, para representar el deseo profundamente enraizado en el ser humano de controlar a los demás. Cabe notar que, otro nombre empleado para referirse a este rey demonio significa literalmente: “aquel ser celestial que hace uso a su antojo de los demás” (jpn takejizaiten)). Mediante sus vividas descripciones de este “demonio”, el Daishonin parece querer indicarnos la importancia que tiene el que estemos conscientes y vigilantes respecto de nuestros deseos de usar a los demás como medios para nuestros fines egoístas.
Habida cuenta que la dependencia es esencial al control, el rey demonio emplea diversos ardides para hacer a la gente dependiente de él. Una de sus armas principales para estimular la dependencia es el falso afecto. A pesar de la idea generalizada de la apariencia del rey demonio como un fiero monstruo, a él le encanta mostrarse afectuoso, a fin de atraer a las personas y mantenerlas bajo su control. Se dice que el rey demonio se hace pasar por un buda o un padre.
Por ejemplo, el Daishonin afirma, “El demonio del sexto cielo está dotado de las treinta y dos características del Buda y manifiesta el cuerpo del Buda” (Gosho Zenshu, p. 114). El Daishonin también cita un texto budista que dice: “En tanto la persona no intente liberarse de los sufrimientos del nacimiento y la muerte y aspirar al vehículo de la Budeidad, el demonio cuidará de ella como un padre” (Los principales escritos de Nichiren Daishonin, p. 770). En verdad, hay en la tradición Budista un demonio llamado el “demonio de la misericordia” (Gosho Zenshu, p. 526).
Aquellos deseosos de controlar a los demás pueden a menudo aparecer como personas afectuosas--- “cuidándoles” o “siendo amables con ellos” ---con la finalidad de mantenerlos dependientes material y emocionalmente. En la obra teatral de Ibsen, “Casa de Muñecas”, él en, apariencias flamante esposo, Torlvard Helmer, pero en realidad persona dominante, le recuerda a su esposa Nora su “amor” expresado como manutención y sustento financiero en las siguientes palabras: “Mi hermosa mascota es muy dulce, pero escapa con impresionantes cantidades de dinero. Es increíble cuan costoso resulta para un hombre mantener ese tipo de mascota” (Acto I, trad. De James McFarlane y Jens Arup).

EL VERDADERO AMOR SE ENCUENTRA EN NUESTRAS SINCERAS ACCIONES EN PRO DEL BIENESTAR, FELICIDAD Y LIBERTAD DE LOS DEMAS

Es fácil confundir el control y dependencia con amor. En apariencia el amor egoísta, al igual que el amor del rey demonio, es engañoso, ya que en ambos casos están condicionados a la sumisión. Tal como indica el Daishonin, el rey demonio es afectuoso “en tanto y cuanto la persona no trate de alejarse de” su control (WND, 770). Algunas personas estarían dispuestas a darle cualquier cosa a sus “seres amados” solo con la finalidad de mantenerlos dependientes. Aquellos obsesionados con el control, a menudo les resulta difícil desear genuinamente la felicidad e independencia de los demás. Por el contrario, esperan ver a los demás desposeídos de una forma u otra, a fin de conservar su sentido de superioridad.
La prueba de nuestro amor, en ese sentido, estriba en la sinceridad al alentar y apoyar la autosuficiencia y libertad de quienes amamos. Como afirma el Daishonin: “La naturaleza del rey demonio es regocijarse de aquellos que forman karma en los tres senderos del mal y sufrir como consecuencia de aquellos que forman karma en los tres vehículos” (WND, 42). Aquellos con tendencia a dominar a los demás podrían fácilmente mostrar lastima por el sufrimiento de los demás, en tanto que interiormente se regocijan de su sufrimiento. El sufrimiento de los demás le da a quienes son dominantes la oportunidad de mostrar su superioridad y de esta forma recordarle a quienes sufren de su necesidad de dependencia.
En la esencia de una relación construida sobre el dominio y la sumisión se encuentra un profundo sentido de inseguridad e incapacidad de ambos lados. Aquellos poseídos por el deseo dominar no pueden encontrar sentido a sus propias existencias, por lo tanto, necesitan derivar la sensación de poder, subyugando a los demás. De forma similar, quienes se someten a una autoridad externa no pueden ver su propio valor. De allí que se sienten impulsados a convertirse en parte de alguien “mejor” y “más fuerte”, abandonando de esta forma su propia identidad e integridad. Para estas personas sumisas, el control significa protección contra su propia inseguridad. Los sometidos al control de una autoridad externa no pueden ver sus vidas como algo que vale la pena de ser vivido, si embargo, no pueden tolerar el vacío de no tener alguien por quien vivir. De allí que deben buscar un objeto externo con el cual fundir su identidad, de forma que, no tengan que enfrentar la debilidad y el vacío de sus propias vidas.
La relación simbiótica entre el que domina y sojuzgado se altera cuando el dominado descubre el valor de su propia vida y desarrolla fortaleza interior para volverse independiente. Entonces, la inseguridad de la parte dominante aflora como frustración y enojo. La siguiente descripción que hace el Daishonin del rey demonio ilustra su intenso miedo y ansiedad relacionadas con este tema: <<< Cuando nos acercamos al logro de la Budeidad... el rey demonio del sexto cielo, señor del mundo tripartita, hace el siguiente razonamiento: “Si estas personas se convirtiesen en Budas, sufriré graves perdidas en dos diferentes instancias”.”En primer lugar, si se liberan del mundo tripartita, se escaparan de mi control. Segundo, si se convierten en Budas, sus padres e hijos también abandonarán el mundo saha. ¿Cómo puedo impedir que esto ocurra?” (WND, 1094). “Cuando un mortal común durante el último día de la Ley está próximo a la Budeidad... este dominio es sorprendido”. “Y se dice a sí mismo: esto es de lo más molesto”. “Si permito que esta persona abandone mi dominio, él no solo se liberará a sí mismo de los sufrimientos del nacimiento y la muerte, sino que, igualmente, conducirá a otros a la iluminación”. “Más aún, se apoderará de mi reino y lo convertirá en una tierra pura. ¿Qué puedo hacer? (WND, 894-95). >>>

PARA AMAR VERDADERAMENTE, PRIMERO DEBEMOS LIBERARNOS DE LA “OSCURIDAD FUNDAMENTAL” DENTRO DE NOSOTROS

El rey demonio no desea que nadie logre la iluminación y se libere, ya que ello constituye un doloroso recordatorio de su propia incapacidad y dependencia. La paradoja de éste rey demonio, quién habita en “la cima del mundo del deseo y gobierna mundo tripartita” (WND, 508), es que él se encuentra dominado por su propio deseo de controlar. El rey demonio es un gobernante que no pude regirse a sí mismo. En la medida en que posee mayor control aumenta su necesidad del mismo. Perpetuamente movido por su debilidad e inseguridad interna, jamás se siente satisfecho. Es prisionero de la cárcel por él  creada.
Aún cuando se dice que él usa a su antojo a los demás, en verdad nunca es libre de la realidad interna de su vida. El rey demonio, por lo tanto, es incapaz de amar.
El rey demonio se dice que habita en el sexto y màs alto reino del mundo del deseo, pero su “amor”, si se le pudiese denominar como tal, tiene como resultado una profunda insatisfacción y sufrimiento bajo su aparente placer celestial. Como William Blake expresa en su poema, respecto de ese amor egoísta: “El amor que busca satisfacer el yo/Atar al otro a su deleite: /Se regocija en la incertidumbre del otro, /Construye un Infierno en el Paraíso “ (El Terrón y el Guijarro” de Canciones de Experiencia, ed. D. V. Erdman).
A fin de, amar genuinamente, debemos ser libres. Ser libre conlleva entonces, descubrir nuestro valor intrínseco. En el soneto citado anteriormente, Shakespeare dice: “Que nada impida la unión de mentes en perfecta armonía / Presenten los impedimentos”. Uno de los grandes impedimentos a nuestra capacidad de amar es la ilusión respecto de la verdadera naturaleza de nuestro ser---la Budeidad. Ese tipo de ilusión conduce a una ausencia de capacidad y a la dependencia. La figura mítica del rey demonio es simbólica de esta ilusión, que como dice el Daishonin: “La oscuridad fundamental se manifiesta como el demonio rey del sexto cielo” (WND     , 1113). Arrojar luz sobre esta “oscuridad fundamental” interior mediante el fortalecimiento de la confianza en la Budeidad dentro de nuestras vidas, es por lo tanto, una practica esencial para el arte de amar.

IDEAS PARA LA REFLEXION

¿Ve usted señales en su vida del “amor del rey demonio” (en otras palabras, control disfrazado de amor?). ¿Còmo maneja sus problemas de inseguridad y necesidad de controlar a los demás en el mundo de sus relaciones?.
Al amor que se remonta sobre las diferencias entre el ser y los demás se le puede considerar como una de las piedras angulares de la ética universal humana. (Por ejemplo, podemos ponderar la Regla Dorada de la tradición Judeo-Cristiana y el ideal Budista de la misericordia hacia todos los seres humanos). ¿De qué forma nuestra capacidad de amar a los demás resulta importante para erradicar la violencia y crear la paz?. ¿Cómo puede el Budismo del Daishonin y su practica ayudarnos en este sentido?.


Traducción por: Miriam Pinilla, Florida
29 de Noviembre de 2001.
World Tribune (notas enviadas por email).

APRENDIENDO DE LAS OSTRAS


APRENDIENDO DE LAS OSTRAS...

Las perlas son producto del dolor, son el resultado de la entrada de una sustancia extraña o indeseable al interior de una ostra, como un parásito o un grano de arena.
En la parte interna de la concha se encuentra una sustancia lustrosa llamada nácar. Cuando un grano de arena penetra, las cédulas del nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y capas de esa sustancia, para proteger el cuerpo indefenso de la ostra. Una ostra que nunca fue “herida” de modo alguno, no produce perlas, en conclusión, las perlas son como “heridas curadas”.
¿Alguna vez, Ud. se ha sentido herido por algo o por alguien? ¿Tal vez, ha puesto su confianza en alguien que le engañaba? ¿Ha sido acusado de haber dicho o hecho alguna cosa que no dijo o nunca hizo? ¿Ha sentido en algún momento que sus sueños se desmoronaron? ¿Ha sufrido los duros golpes del prejuicio de los demás? ¿Ha percibido la indiferencia o de algún modo se ha sentido perjudicado injustamente por alguien?
Si alguna vez le tocó vivir alguna de esas experiencias, entonces, produzca una perla. Cubra sus aflicciones (magulladuras) con muchas capas de amor benevolente (misericordia). Infelizmente son pocas las personas que se interesan por este tipo de reacción. La mayoría aprende apenas a cultivar resentimientos, dejando como consecuencia heridas abiertas, alimentándolas con varios tipos de sentimientos diversos y por supuesto no permitiendo que dichas heridas cicatricen.
Cuando aplicamos este ejemplo en la vida diaria vemos que muchos seres humanos existen como si fueran “ostras vacías”. No porque no hayan sufrido heridas, sino porque no han sabido sobrepasarlas o convertirlas en fuente de avance y crecimiento para su propia revolución humana. La incapacidad de comprender y transformar un dolor en misericordia, con seguridad sólo producirá, mayor sufrimiento a la propia persona.
Cuando somos capaces de aprender de las ostras podremos comprender que el haber “sufrido” por algo o alguien nos permitirán construir una formidable “perla” en nuestra propia vida. En lugar de apartarnos o “enconcharnos” en nuestro propio sufrimiento, creando y manipulando mayores resentimientos podríamos “recubrir” (crear capas de valor) con nuestras acciones misericordiosas y de esta manera el efecto será que nos convertiremos en mejores seres humanos. No significa convertirse en “manipuladores del dolor”, es más bien aceptar las cosas (buenas y malas) y convertirlas como el inicio de un proceso que nos producirá beneficios si lo asumimos adecuadamente mediante una práctica (daimoku) valiente y persistente.
Y comentando sobre hacer daimoku Julio China (*) dice lo siguiente: “Desde mi encuentro con Ikeda Sensei en el 2002 me he desafiado para entonar dos horas diarias. Aprendí algo muy particular, entendí que si hacemos tan solo cinco minutos de Daimoku, nuestra vida reaccionará acorde con esos cinco minutos. Obviamente si hacemos más, resonará de acuerdo con la magnitud de ese desafío. Comprendí también que por la inducción de nuestra propia cultura, no comprendemos que normalmente la dimensión de nuestras acciones raramente esta en concordancia con nuestros deseos u objetivos. Por eso uno se demora en concretar los resultados”.
Volviendo al tema principal, aunque reflexionemos acerca de que las “causas de nuestro karma” las cuales nos conducen a manifestar los efectos en esta existencia, el propio Nichiren Daishonin nos exhorta a desarrollar el coraje de enfrentar y vencer esa “retribución kármica”, diciendo:

“El hierro, cuando es forjado entre las llamas, se convierte en una excelente espada. Los insultos ponen a prueba a los sabios y venerables. Mi actual exilio no se debe a ningún crimen secular; su único propósito es que yo pueda expiar en esta existencia mis graves faltas pasadas y que, en la próxima, me encuentre liberado de los tres malos caminos.”

Al comentar el anterior párrafo el Presidente Ikeda expresó: “El hierro, cuando es forjado entre las llamas, se convierte en una excelente espada”. Este es el tema que mejor sintetiza la transformación del karma, según la explica el budismo de Nichiren. El hierro, para llegar a ser una espada, necesita ser sometido a un duro proceso; de la misma manera, el propósito de la fe y de la religión es permitirnos “forjar” nuestra vida.
No nos centramos en el karma sólo para saldar nuestra “deuda kármica” y cerrar el balance en cero. Nuestro objetivo es convertir nuestra “cuenta negativa” en un gran “saldo positivo”. Este el principio de la transformación kármica para el budismo de Nichiren Daishonin. Y lo que hace posible este cambio es la naturaleza de Buda que existe en la vida de todas las personas. El desafío de transformar el karma está respaldado por nuestra firme convicción en la Budeidad inherente a la vida humana. Las grandes dificultades nos dan la oportunidad de forjar y de templar nuestra existencia. El momento de profundizar y engrandecer nuestro humanismo al máximo es cuando la realidad se torna más dolorosa.
Para resumir su actitud hacia el exilio en Sado, que fue la peor persecución que debió soportar, basta con leer lo que él mismo afirma [en “La apertura de los ojos”]: “Declararé lo siguiente. Que los dioses me abandonen. Que todas las persecuciones se abatan sobre mí. Así y todo, daré mi vida por la Ley”. Afirma que aunque lo priven de todo, aunque hasta el cielo lo abandone, él seguirá avanzando serenamente por el camino de sus convicciones. Nada puede vulnerar a la persona que se pone de pie con esta resolución. La fe es lo que nos permite arribar a una vida de semejante fortaleza.
Desde esta perspectiva, las grandes dificultades representan una oportunidad única de expiar nuestras faltas pasadas. Y en el proceso, nos brindan la posibilidad de que desarrollemos el supremo estado de la Budeidad. Y sin duda el logro de la Budeidad es convertir nuestra vida en una hermosa “perla” que contribuya a que otros también la construyan en su propia vida. ¿No les parece?

Luis Del Alcázar La Rosa

Caracas, 31 de enero, 2006

Fuentes: “Temas para comentar...”(3)
Grupo Alborada BSGI. Cláudio Roman Martucci. Julio China es responsable de una Coordinaduría General en la BSGI.
Los Escritos de Nichiren Daishonin, (WND) Pág. 303

29.1.06

CÓMO CAMBIAR EL MAL KARMA FINANCIERO

En el Gosho, Nichiren Daishonin explica…”La vida misma es el tesoro más preciado. De todos los tesoros del Universo, no hay nada que se igualiza a la vida humana” (MW-1, 267) ¿ Por qué entonces sufrimos cuando no tenemos fortuna financiera? Si en realidad el sólo tener “vida” es el tesoro más preciado? En el Budismo de Nichiren Daishonin, aprendemos que el entonar daimoku es como “depositar” fortuna en nuestras vidas y que acumular causas negativas es como tener una gran deuda. El bienestar económico a todos nos preocupa en algún momento de nuestras vidas. Cada ser humano posee dentro sí una identidad fuerte y una faz débil. Aprendemos el concepto del Esho-Funi (la unidad del yo interno y el medio ambiente). De manera que si al entonar daimoku estoy “depositando” fortuna en mi vida ¿cómo es que mi medio ambiente está demostrando pobreza?. Que hay de profundo en esta preocupación? ¿cómo podemos solucionarlo a través de los principios de la practica del Budismo de Nichiren Daishonin? ¿qué tiene en sí mismo, los temas relacionados con el dinero, el abastecimiento material y mi propia vida? ¿y qué representa la manera en que nos conectamos con los distintos aspectos en la vida diaria? Podríamos comenzar observando ciertas tendencias o creencias que, ya sea consiente o inconscientemente practicamos en nuestras vidas trayendo así resultados no favorables.
Empecemos con los siguientes 3 puntos:
· El Karma
· Las 9 Conciencias
· La Actitud

El Karma: No es más que las causas acumuladas del pasado, manifestándose en nuestro presente. El karma es descrito como nuestra tendencia fundamental en nuestra propia vida. Nuestras decisiones están influenciadas por nuestras tendencias kármicas. Tenemos la libertad de acción para crear nuestra buena fortuna. Cantando Nam-myoho-renge-kyo instantáneamente rompemos nuestro mal karma. El ser humano por mucho tiempo ha pensado que ”el Karma se asimila a nuestro destino”. Es un pensamiento que por mucho tiempo ha influenciado la mente y el corazón del ser humano y el cual existe aún hoy día. Algunos piensan que el destino es algo que no podemos cambiar y otros, aunque dicen no creer esto, aún mantienen la noción de que el destino es algo muy difícil de cambiar. Por lo tanto, desarrollamos una actitud muy profunda de incapacidad. La idea de que algo o alguien fuera de nosotros controla nuestro destino, puede verse como una forma de evitar o de racionalizar dentro de nosotros un escape a los sufrimientos y desafíos de la vida real. El Budismo nos da la solución a este sufrimiento humano. Nos enseña que la causa de nuestros sufrimientos no yace en fuerzas o situaciones externas sino dentro de nosotros mismos. El Budismo no busca en ninguna otra parte, la causa y solución de los sufrimientos humanos que dentro de la misma vida de la persona que está sufriendo. Cuando nuestra naturaleza de Buda crece y se hace fuerte, comenzamos a cambiar nuestro karma negativo para crear buena fortuna para nosotros y los demás.

Las 9 Conciencias: El Budismo explica que hay 9 conciencias en la mente del ser humano y que operan para influenciar nuestras vidas, permitiendo que nuestras tendencias se manifiesten en el mundo externo.
Estas son:
1 – 5 Los 5 sentidos.
6 - La conciencia del mundo externo: Integración de los sentidos.
7 - La conciencia del mundo espiritual: juicios, egos.
8 - El almacén de todas nuestras causas, y tendencias kármicas.
9 - La naturaleza del buda, la conciencia universal y la esencia de nuestras vidas.
En la novena conciencia cambiamos de raíz cualquier karma negativo o tendencia kármica, incluyendo nuestro karma financiero. Cantando Nam-myoho-renge-kyo taladramos hasta llegar a la novena conciencia o recurso de fuerza cósmica que nos permite purificar nuestras vidas y cambiar aquella circunstancia que nos impide tener una prosperidad económica. El secreto está en observar los patrones que se manifiestan en nuestra relación con el dinero y buscar patrones de resonancia en otros aspectos de nuestra vida. Como por ejemplo nuestra actitud ante el dinero.

La Actitud: Gran cantidad de asuntos claves en la vida pueden servir para descubrir factores que están relacionados entre sí y que al mismo tiempo pueden ejercer una influencia directa en cuanto a nuestra buena fortuna financiera.
Coraje
Confianza
Agradecimiento
Determinación
Perseverancia
Contribución
Respeto
Convicción
Creencias desde la niñez o tendencias de origen

Los aspectos materiales, espirituales y culturales están menos separados de lo que nuestro conocimiento puede hacernos creer. La determinación interna influye en nuestro estado mental y el ambiente. La clave para llevar grandes cambios positivos en lo económico está en poder determinar los patrones generales o comunes que se manifiestan en otros aspectos o áreas de nuestra propia vida. El Segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, solía decir: “La gente usualmente se queja de no tener suficiente dinero”. El dinero está en nuestro alrededor, igual el aire que respiramos. El verdadero problema es que así como hay personas asmáticas, también hay personas con problemas en su vida interna que restringen su habilidad de atraer dinero a sus vidas (Tomado The Buddha in Daily Life/written by Richard Causton pagina 124). Tal vez han desarrollado un espíritu de resignación hacia su pobreza, o quizás su auto estima es tan baja que no creen ser merecedores de disfrutar de fortuna financiera. O inclusive carecen de apreciación o agradecimiento por la buena fortuna que ya tienen (como el carro, o el trabajo, o inclusive las experiencias que les han permitido crecer y desarrollarse) o inconscientemente tienen un miedo interno hacia el dinero. A lo que más hay que temerle es a la propia cobardía. El miedo es una ilusión creada por la mente. El Budismo de Nichiren Daishonin es una enseñaza de Valentía. No temerle a nada es la felicidad más inmensa. No dejarse intimidar por el miedo, pase lo que pase, así es el estado de Buda. En “Respuesta a Kyo” el Daishonin declara: Nam miojo rengue kyo es como el rugido del león. El rey león no sabe lo que es el miedo. Los miedos son una causa negativa de nuestro Karma. Sin embargo, aceptar la idea del Karma no significa vivir bajo una nube de culpa preocupados por las causas que hicimos en el pasado, mas bien significa tener confianza de que nuestro destino está en nuestras propias manos y tenemos el poder de transformarlo en cualquier momento. El karma se crea con la palabra, los pensamientos y la acción. El propósito de nuestra practica Budista es transformarlo. Un texto budista dice: “Si quieres entender las causas que existieron en el pasado, mira los resultados del presente y si quieres conocer los resultados que se manifestaran en el futuro, mira las causas que existen en el presente”. Nosotros somos quienes creamos nuestro presente y nuestro futuro. Todo momento es un reflejo de tu vida interna. Examina tu vida: ¿estás en esta situación económica por falta de coraje o valentía? ¿tienes el espíritu de lucha? y cuando tienes dinero ¿lo gastas irresponsablemente? (en vez de pagar tu alquiler, los gastas en fiestas?). Eleanor Roosevelt, quien fuera la primera dama norteamericana y una de las mujeres más respetadas de los Estados Unidos, solía decir que de pequeña era muy tímida e introvertida y que eso la paralizaba y le impedía disfrutar de las cosas más sencillas. A través de una poderosa autodisciplina, pudo vencer sus miedos. Comprendió que tenia que dejar de preocuparse por causar una buena impresión y, en cambio, hizo lo posible por pensar en los demás. Aprendió que el mayor enemigo del ser humano era la excesiva atención que depositábamos en nosotros mismos. Sus continuos desafíos la ayudaron a sentirse segura de sí misma y le permitieron mas tarde participar de labores históricas como el proyecto de la declaración de los derechos humanos de las Naciones Unidas. Lo importante es siempre dar el primer paso, si logramos superar un pequeño temor, tendremos valor para enfrentar el siguiente. Si puedes superar una situación difícil, puedes superar cualquier cosa. “Si uno da un paso atrás, cada vez que se topa con una crisis, terminaremos convirtiéndonos en personas negativas. “Tienes que impulsar tu propio triunfo en todos los casos” señaló la señora Roosevelt. Observado desde otra perspectiva es solamente cuando desarrollamos beneficios inconspicuos en nuestras vidas como la fuerza interna, sabiduría, esperanza, coraje, perseverancia y humor, que podemos realmente valorar y disfrutar los beneficios conspicuos como el dinero, casa propia, automóvil, viajes etc. La esencia está en cambiar nuestro mal karma, por nuestra misión de ser felices. Esto lo logramos a través de la práctica del budismo de Nichiren Daishonin. Aprendemos que cuando se manifiesta nuestra naturaleza de Buda desde adentro de nosotros, obtendremos la protección de los shoten zenjin (fuerzas protectoras) desde afuera.

Puntos clave para continuar con nuestra revolución y cambio interno:
Fe – la base de nuestras acciones.
Misión – Es ser Feliz!
Metas – Nada es imposible a través del poder del Gohonzon.
Determinación – Es nunca rendirse, nunca dejar de luchar.
Daimoku – Cantar daimoku que haga temblar hasta la ultima célula de tu cuerpo.
Estudio – el cual es el alma de la práctica de Nichiren Daishonin.
Propagación – Comparte el Budismo con otros.

Por lo que podemos concluir, que nuestro karma financiero en su totalidad, tiene que ver con nuestra propia vida, con nuestra confianza en el Gohonzon y en nosotros mismos. En última instancia, se trata de una batalla contra uno mismo. Esencialmente, todo se reduce a una contienda entre las fuerzas positivas y negativas. Por lo tanto tomar la responsabilidad de romper nuestro mal karma financiero y no temerle a los problemas del dinero, nos permitirá también expandir en otras áreas de nuestras vidas. Es importante creer en el Gohonzon. Creer en nuestra naturaleza de Buda. Recuerda que el Buda eres tú! No calumniemos más nuestras propias vidas. Ten la total convicción de que lograrás todos tus sueños. Y que ya tenemos todo lo necesario para salir de la pobreza y transformar nuestras vidas.

---Material tomado de SGI-USA Conferencia Internacional Latinoamericana Castellano/Portugués en Florida – FNCC 3 – 6 de Octubre del 2002.
REFERENCIAS: The Buddha in Daily Life (El Buda en la vida diaria) By Richard Causton
Guía: Unlimited Self-Esteem ( Ilimitada autoestima) by Danny Nagashima Living Buddhism – November 2000 – 10 Puntos para obtener el máximo Beneficio de nuestra Práctica. Principio del formulario.

31.12.05

Gosho de Año Nuevo

Página 1137



He recibido cien rebanadas de torta de arroz cocido al vapor y una cesta de frutas. El día de Año Nuevo representa el primer día del primer mes, el comienzo del año y el inicio de la primavera.
[1] La persona que celebre esta fecha acumulará virtudes y será amada por todos, así como la Luna va creciendo de tamaño a medida que avanza de Oeste a Este,[2] y así como el Sol resplandece con más fuerza mientras se desplaza desde el Este hacia el poniente.
En primer lugar, está la cuestión de dónde quedan exactamente el infierno y la Budeidad. Con respecto a esto, un sutra señala que el infierno se encuentra bajo tierra, y otro afirma que el Buda reside en el Oeste. Sin embargo, un examen más cuidadoso revela que ambos existen en nuestro cuerpo de un metro y medio de altura. Y esto ha de ser verdad, porque el infierno está en el corazón de la persona que, íntimamente, desprecia a su padre e ignora a su madre. Es como la semilla del loto, que contiene flor y fruto a la vez. Del mismo modo, el Buda habita en nuestro propio corazón. Por ejemplo, el pedernal tiene la propiedad de encender el fuego, y las piedras preciosas poseen un alto valor intrínseco. Las personas comunes no podemos vernos las pestañas, que están tan cerca de los ojos, ni tampoco alcanzamos a ver el cielo a la distancia. De manera similar, tampoco vemos que el Buda existe en nuestro corazón. Usted se preguntará cómo es posible que la Budeidad resida en nosotros, cuando este cuerpo, gestado por el esperma y la sangre de nuestros padres, es la fuente de los tres venenos y la morada de los deseos carnales. Pero un análisis reiterado nos muestra la verdad de esta cuestión. La flor pura del loto abre sus pétalos en un estanque fangoso; la madera fragante del sándalo crece en la tierra; los gráciles capullos del cerezo brotan de los árboles; la hermosa Yang Kuei-fei nació de una mujer de baja estirpe, y la Luna se eleva por encima de las montañas para bañarlas con su luz. La desventura proviene de nuestras palabras y nos lleva a la ruina, pero la buena fortuna se genera en nuestro corazón y nos vuelve dignos de respeto.
La sinceridad con que ha enviado ofrendas al Sutra del loto a comienzos de Año Nuevo es como las flores del cerezo que brotan de los árboles, como el loto que se abre en el estanque, como las hojas del sándalo que se despliegan en las Montañas Nevadas, o como la Luna que comienza a ascender. Como el Japón se ha convertido en enemigo del Sutra del loto, está provocando la llegada de infortunios desde una distancia de mil millas. A la luz de ello, es seguro que los que hoy creen en el Sutra del loto acumularán una buena fortuna que provendrá desde diez mil millas. Los objetos proyectan sombras; así como la sombra siempre sigue al cuerpo, la desventura siempre se cernirá sobre un país cuyo pueblo sea hostil al Sutra del loto. Por el contrario, los que creen en este sutra son como el sándalo imbuido de fragancia. Volveré a escribirle.

Nichiren

En el quinto día del primer mes.

Respuesta a la esposa de Omosu


172
Antecedentes

Esta carta fue enviada a la esposa de Omosu, en agradecimiento a unas ofrendas que el Daishonin había recibido de ella a comienzos del año. Sin embargo, se desconoce el año en que fue escrita.
El apelativo Omosu deriva del lugar donde se encontraba su finca, la aldea de Omosu, en el distrito Fuji, provincia de Suruga. El nombre completo del marido era Ishikawa Shimbei Yoshisuke, y la destinataria, su esposa, era hermana mayor de Nanjo Tokimitsu.
En la carta, Nichiren Daishonin explica, de manera sencilla y poética, la forma en que opera el principio de los diez estados, revelando que la Budeidad y el infierno existen en la vida de cada ser humano. La persona cuyo corazón rebosa de odio experimenta el estado de infierno, mientras que aquel que tiene fe en el Sutra del loto experimenta la Budeidad.

[1] De acuerdo con el calendario lunar japonés, la primavera comienza en el primer mes, es decir, el día de Año Nuevo de dicho calendario que, en el sistema gregoriano, cae aproximadamente entre el 21 de enero y el 19 de febrero.
[2] Esto alude a que la Luna nueva comienza a verse por el oeste, poco antes del crepúsculo. En las noches sucesivas, a medida que crece su parte visible, da la impresión de ir desplazándose ligeramente hacia el este.

23.12.05

Y qué es el Budismo?


Tomado sin permiso del blog de Daniel Miracolo, un argentino viviendo en Venezuela, publicado el martes, octubre 11, 2005 en su Blog "Adentro está lleno de cositas" en el url www.novemberzulu.blogspot.com
El Budismo es el nombre que se le da a las enseñanzas de un Buda. Buda es la palabra sánscrita que quiere decir "El Iluminado", un ser humano que ha despertado a la verdad de la vida y del universo. Contrario a la mayoría de las religiones, el Budismo no hace alardes de una revelación divina. Comenzó con un hombre, quién, a través de sus propios esfuerzos, descubrió la realidad fundamental dentro de sí mismo y enseñó que cualquiera podría hacer lo mismo. En este sentido el Budismo no solamente se refiere a la enseñanza de un Buda, sino a la enseñanza que permite a las personas convertirse en Budas. Históricamente, el Budismo comenzó en el norte de la India con un hombre llamado Sakyamuni o Sidarta Gautama, quien hoy día se estima que vivió hace aproximadamente 3,000 años. Sakyamuni nació como príncipe heredero de un pequeño reino, disfrutó de todas las ventajas que la riqueza y su estado social, pero siendo aún joven se preocupó por el problema del sufrimiento humano. Se dió cuenta que todas las personas, ya fuesen ricas o pobres, de alta o baja alcurnia, experimentaban ciertos pesares ineludibles, los cuales caracterizó como los cuatro sufrimientos de nacer, envejecer, enfermar, y morir. Las personas nacen en un mundo en el cual no pueden evitar confrontarse al dolor y a la frustración, sufren los dolores y la humillación que provienen de la enfermedad y los remordimientos de envejecer y por el temor que emana del presentimiento de su propia mortalidad. De modo fundamental, los cuatro sufrimientos universales señalan hacia lo que el Budismo llama la Ley de la Inpermanencia. Todas las cosas cambian constantemente... nada permanece igual ni siquiera por un momento. Aún cuando era joven, Sakyamuni veia que la gente sufría en este mundo porque basaban su felicidad en cosas como la riqueza, el poder, el nivel social o el amor, los cuales, por su propia naturaleza están destinados a cambiar. Eventualmente, renunció a su derecho de ocupar el trono y asumió una vida religiosa en busca de una respuesta a este dilema sobre la condición humana. Después de practicar las austeridades por muchos años, se sentó a meditar bajo un árbol de bodhi y alcanzó la iluminación, tornandose así en el Buda. El Budismo, al igual que otras religiones de importancia, persigue liberar al hombre de los sufrimientos de su estado finito, uniéndolo a la verdad fundamental o a la realidad absoluta. Pero, contrario a las religiones occidentales que tienden a personificar a la verdad como Dios, un poder externo mucho más elevado que la persona, del cual se puede depender, el Budismo la considera como la médula de nuestra propia vida. En vez de buscar para lograr un reino más alto, el Budismo dirige al hombre a encontrar lo absoluto dentro de sí mismo. De esta forma, el ser humano es el foco central del Budismo, el cual lo presenta como el depositario de todos los potenciales. La Ley a la cual despertó Sakyamuni no fue creada por él ni por otra persona, pero es eterna y es la realidad fundamental que existe dentro de las vidas de todas las personas. En esta forma, el Budismo sostiene que todas las personas por igual poseén lo absoluto dentro de ellas mismas y son igualmente capaces de convertirse en Budas. De esta manera, proporciona una base para la igualdad de todas las personas e insiste en el respeto absoluto por la santidad de la vida humana. Vale la pena notar que el Budismo nunca ha sido propagado por la espada ni ha sido utilizado como una justificación para la guerra u otras atrocidades. Entre todas la enseñanzas de Sakyamuni, los que practican el Mahayana han venerado en particular, al Sutra del Loto, que sostiene que todas las personas tienen la naturaleza de Buda y pueden convertirse en Budas tal cual son. El Sutra del Loto decíase que abarcaba a todas las verdades dentro de sí, al igual que un rayo de luz blanca que contiene todos los colores del arco iris. En la China, formó la base de la escuela de T'ien-t'ai, la cual se convirtió en una corriente dominante del Budismo, tanto en la China como en el Japón. Sin embargo, a pesar de que el Sutra del Loto proclama la posibilidad de la iluminación universal, la mayoría de las formas de práctica budista eran tan arduas y consumían tanto tiempo, que solo una pequeña élite podía llevarlas a cabo. Luego, en el Japón del Siglo Trece, un reformista religioso llamado Nichiren Daishonin apareció, quién no solamente aclaró las enseñanzas del Budismo que habían sido distorsionadas, sino que estableció un medio universal factible para su práctica. Después de su profundo estudio de todos los sutras y sus comentarios, llegó a la conclusión de que el Sutra del Loto era la enseñanza más elevada de Sakyauni y que su título, Myojo-Renge-Kyo, contenía la verdad esencial, no sólo de la totalidad del sutra, sino también de todo el Budismo. Él incorporó esta esencia en la invocación Nam-myojo-renge-kyo, el cuál entonó públicamente por primera vez el 28 de abril de 1253. Al hacerlo estableció una práctica tan maravillosamente simple que todo el mundo podía hacerla e igualmente tan profunda que podía desencadenar la infinita sabiduría del Estado de Buda de cualquier persona. Lo que él hizo en esencia fue permitirle a la persona común y corriente, actualizar dentro de sí la realidad descrita durante siglos, en la filosofía Budista. A través de su vida, Nichiren Daishonin rehusó transigir y señaló los errores doctrinales y la corrupción de las sectas establecidas. Esto le valió muchos enemigos entre las autoridades, tanto civiles, como religiosas y soportó muchas persecuciones a través de gran parte de su vida, incluyendo dos exilios y un atentado de ejecución. No obstante, pudo solidificar la base de su enseñanza para las generaciones venideras, mediante sus esfuerzos infatigables por enseñarle a sus seguidores y por sentar el dogma de su Budismo en forma escrita. El 12 de Octubre de 1279, inscribió el Objeto de Veneración conocido como el Dai-Gojonzon para asegurarle a la humanidad que podría tener eternamente un punto central hacia donde entonar el Nam-myojo-renge-kyo. Su enseñanza se mantuvo viva por casi 700 años por el sacerdocio centrado al pie del Monte Fuji. después que la constitución de la post-guerra concedió la libertad de religión en el Japón, sus seguidores pudieron propagarla libremente. En años recientes, el Soka Gakkai Internacional ha difundido éste Budismo a más de 100 naciones, convirtiéndose así en una religión mundial.

22.12.05

Bodhisattva

Artículo publicado en Bodhisatvas Uruguayos, y reproducido aqui sin autorizacion de su autor.(por ahora)
Un bodhisattva es, literalmente, un ser viviente (sattva) que aspira a la iluminación (bodhi) y realiza prácticas altruistas.

El ideal del bodhisattva es importante para la tradición budista Mahayana como el individuo que busca la iluminación tanto para sí como para los demás. La misericordia, un empático compartir de los sufrimientos de los demás, es la mayor característica del bodhisattva. Esto se muestra en el siguiente incidente, del Sutra Vimalakirti, que concierne a un prominente seguidor laico del Buda, quien había caído enfermo. Al ser consultado acerca de su enfermedad, Vimalakirti responde, “Porque los seres están enfermos, el bodhisattva está enfermo. La enfermedad del bodhisattva surge de su gran misericordia.”

Se sostiene que el bodhisattva hace cuatro promesas expresando su determinación de trabajar por la felicidad de los demás: ”No obstante lo innumerables que puedan ser los seres vivientes, prometo salvarlos; no obstante lo inagotables que sean las pasiones, prometo dominarlos; no obstante lo ilimitadas que sean las enseñanzas, prometo estudiarlas; no obstante lo infinita que sea la verdad del Buda, prometo alcanzarla.” Las promesas, cada una de las cuales compromete al bodhisattva a la búsqueda sin final de una meta que continuamente se aleja, pueden parecer desalentadoras. El Budismo afirma, sin embargo, que el camino del bodhisattva no es una empresa poco realista, para personas con dones peculiares de misericordia y sabiduría. Más bien, la condición de vida de bodhisattva es inherente a la vida de hombres y mujeres comunes, y el propósito de la práctica budista es fortalecer ese estado hasta que la misericordia se convierta en la base de todas nuestras acciones. Además de misericordia, las promesas reflejan el compromiso del bodhisattva de dominarse a sí mismo, estudiar y aprender, por el logro de la sabiduría. Nada de esto, sin embargo, se busca en el vacío, simplemente para mejorar o adornar el yo; en la base de todos estos esfuerzos siempre está la determinación de quitar los sufrimientos de los demás y remplazarlos con alegría.

Para los seguidores del Budismo de Nichiren Daishonin, la práctica de bodhisattva incluye los dos aspectos, que se refuerzan mutuamente, de la “práctica para uno mismo y para los demás.” La esencia de la práctica para uno mismo es la invocación de Nam-myoho-renge-kyo (el daimoku del Sutra de Loto) junto con la recitación de pasajes clave del Sutra. El propósito de esta práctica es revolucionar la vida interior, desarrollar las cualidades del Buda: coraje, sabiduría, misericordia y abundante vitalidad o fuerza vital. Si bien muchas personas pueden al comienzo sentirse inspiradas a practicar el Budismo por el deseo de felicidad personal, para superar enfermedades o algún otro desafío aparentemente insuperable, conforme se expande su estado de vida, de manera natural desarrollan un interés más profundo por la felicidad de los demás. Percibiendo la interconexión de todos los seres, actúan misericordiosamente, incluyendo el compartir la sabiduría del Budismo, de modo que ellos también puedan hacer emerger los mismos ricos recursos interiores que yacen dentro de su vida. Los bodhisattvas están, de esta manera, naturalmente involucrados en la sociedad, luchando activamente tanto para transformarse a sí mismos, como por mejorar el mundo, haciéndolo un lugar más humano para todas las personas. Esto explica por qué los miembros de la SGI luchan por ser valiosos participantes en la sociedad, y por contribuir tanto como sea posible con su familia, su lugar de trabajo y su comunidad.

7.8.05

Curso de Budismo. La vida de Nichiren Daishonin (5)

Este material es la traducción de los artículos basados en el libro Kyogaku no Kiso (Fundamentos de estudio del budismo) del Departamento de Estudio de la Soka Gakkai y publicado en la revista mensual de la SGI de Estados Unidos Living Buddhism 2003.
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El objeto de devoción de la enseñanza esencial
“Objeto de devoción” es una traducción del término japonés honzon, que significa objeto fundamental de fe y que es profundamente respetado o venerado. El objeto de devoción de la enseñanza esencial es el elemento esencial de las Tres Grandes Leyes Secretas. Es considerado como la “Única Gran Ley Secreta” dotada de las tres. El término enseñanza esencial, cuando es utilizado junto con cualquiera de las Tres Grandes Leyes Secretas, se refiere a la enseñanza de Nam-myoho-renge-kyo tal como fue expuesta por Nichiren Daishonin. Esto es para distinguirla de la enseñanza esencial del Sutra del Loto, que es una referencia a los últimos catorce capítulos del sutra. El objeto de devoción se expresa en los términos de dos aspectos: la Persona y la Ley. El objeto de devoción en los términos de la Ley es el mandala1 (Gohonzon) inscrito por Nichiren Daishonin, en el cual manifestó el principio universal y la ley de la vida, Nam-myoho-renge-kyo.
Esta Ley constituye el principio fundamental o enseñanza por la cual todos los budas que han existido a través del tiempo y el espacio, han alcanzado la Budeidad; de esta manera constituye la “semilla” por la cual todos los seres vivientes pueden alcanzar la Budeidad. En “Respuesta a Kyo’o”, Nichiren Daishonin describe su inscripción del objeto de devoción como un mandala, diciendo: ”Yo, Nichiren, he inscrito mi vida en tinta sumi, de modo que crea en el Gohonzon con todo su corazón. El deseo del Buda es el Sutra del Loto, pero el alma de Nichiren no es otro que Nam-myoho-renge-kyo” (The Writings of Nichiren Daishonin [WND], pág. 412). Aquí, Nichiren Daishonin indica que Nam-myoho-renge-kyo es la esencia de su propia vida y la esencia del objeto de devoción.
Respecto al formato del mandala del Gohonzon, el Nam-myoho-renge-kyo inscrito de arriba hacia abajo en el centro es el corazón y la base. Los dos budas, Shakyamuni y Muchos Tesoros, y los otros seres diversos que flanquean el Nam-myoho-renge-kyo a la derecha e izquierda, representan cada uno de los diez estados. Ellos son funciones de Nam-myoho-renge-kyo. El Nam-myoho-renge-kyo que corporifica el Gohonzon, es el origen de todos los budas de las tres existencias (el pasado, el presente y el futuro). Es decir, que es el principio fundamental que penetra la vida y el universo y que hace posible que las personas se iluminen. Por esta razón, es considerado como “la semilla original” para el logro de la Budeidad, y su beneficio es insondable.
Nichikan, el 26º sumo prelado de Taiseki-ji y renombrado erudito del Budismo del Daishonin, dice, “Este, en otras palabras, es el origen que da lugar a todos los budas y sutras; es la fuente de la cual ellos derivan. Por consiguiente, el beneficio de todos los budas de las diez direcciones y las tres existencias, iguales en número a las arenas del río Ganges, así como el beneficio de todos los sutras de las diez direcciones y las tres existencias, iguales en número a las partículas de arena –todos, sin excepción, derivan del objeto de devoción del Budismo de la Siembra, que está implícito en el texto [del Sutra del Loto]. Esto es similar a la manera en que cientos y miles de hojas y ramas pueden resultar de una misma raíz. En consecuencia, el beneficio de este objeto de devoción es ilimitado e infinito, y sus funciones místicas vastas e inmensas, profundas y de largo alcance. Por esta razón, si uno abraza la fe en este objeto de devoción e invoca Nam-myoho-renge-kyo aunque sea brevemente, no hay oración que quede sin respuesta, no hay falta que no se perdone, no hay buena fortuna que no se conceda, no hay rectitud que no quede demostrada”. (Nichikan Shonin Mondanshu, pág. 443) (The Collected Commentaries of Nichikan Shonin).

El objeto de devoción en los términos de la Persona
Nichiren Daishonin describió Nam-myoho-renge-kyo como su vida o alma, que él inscribió en tinta sumi. Él despertó a Nam-myoho-renge-kyo como la fuente fundamental de su propia vida y lo corporificó como el objeto de devoción en la forma de un mandala por la causa de todas las personas del Último Día de la Ley. La vida misma de Nichiren Daishonin era idéntica al objeto de devoción en los términos de la Ley. El “Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente” explica, “El objeto de devoción es, de esta manera, la entidad de todo el cuerpo del devoto del Sutra del Loto” (Gosho Zenshu [GZ], pág. 760). El devoto del Sutra del Loto se refiere a Nichiren Daishonin, cuyas acciones concordaban con las del bodhisattva Prácticas Superiores, a quien el buda Shakyamuni confió la esencia del Sutra del Loto. Al mismo tiempo, la realidad interior de la vida de Nichiren Daishonin es el Buda de la alegría ilimitada, iluminado desde el tiempo sin comienzo. El término “tiempo sin comienzo” (kuon ganjo en japonés), se refiere a un pasado más remoto que el tiempo en el cual Shakyamuni alcanzó realmente por primera vez la iluminación de acuerdo con el capítulo “Duración de la vida” (decimosexto) del Sutra del Loto. Es decir, que describe una época más distante que el pasado remoto definido como “kalpas innumerables como sistemas mundiales mayores reducidos a partículas de arena” (gohyaku – jintengo) atrás. En un sentido, el “tiempo sin comienzo” se refiere al momento original en el que Nichiren Daishonin alcanzó la Budeidad, despertando a la realidad de que su vida es una entidad de la Ley Mística que no tiene comienzo ni fin. También podríamos decir que se refiere a la naturaleza eterna de esa Ley y de la Budeidad de quien ha despertado a ella. La expresión “alegría ilimitada”, también traducida como “absoluta libertad” (literalmente, “cuerpo libremente recibido y utilizado”), significa despertar al “yo” que es uno con la original y eterna Ley Mística. El Buda de la Alegría Ilimitada (el Buda del cuerpo que es libremente recibido y utilizado) es quien, con la sabiduría derivada de este despertar, logra y utiliza el ilimitado poder de la Ley Mística.
Nichiren Daishonin, como el devoto del Sutra del Loto, superó repetidas persecuciones mayores y dificultades. Mientras se desarrollaba la más significativa de estas persecuciones, la de Tatsunokuchi, el 12 de septiembre de 1271, él se reveló a sí mismo como el Buda de la alegría ilimitada que había estado iluminado desde el tiempo sin comienzo. Además, él manifestó esta realidad –su “alma”– de una manera gráfica como el Gohonzon de Nam-myoho-renge-kyo.
En sus escritos, Nichiren Daishonin utilizó a menudo la expresión “Shakyamuni, el soberano de las enseñanzas” para indicar el objeto de devoción de la enseñanza esencial. Él estaba hablando de Shakyamuni, “el soberano de las enseñanzas del principio místico de la verdadera causa”, que está implícito en lo profundo del texto del capítulo Duración de la vida. Esta es una expresión que señala al mismo Nichiren Daishonin, quien enseñó y propagó Nam-myoho-renge-kyo como el principio místico de la verdadera causa. El principio místico de la verdadera causa se refiere a Nam-myoho-renge-kyo, la semilla de la Budeidad, la causa fundamental para el logro de la Budeidad o iluminación. Concordantemente, Nichiren Daishonin, quien reveló esta enseñanza y la propagó a la humanidad, es llamado el “soberano de las enseñanzas del principio místico de la Verdadera Causa” o el “maestro de la Verdadera Causa”.
En “Carta a Shimoyama”, Nichiren Daishonin se refiere a sí mismo y su rol, como “el devoto del Sutra del Loto, quien es más valioso que el buda Shakyamuni, el soberano de las enseñanzas”. (GZ, pág. 363).
El registro de las enseñanzas orales de Nichiren Daishonin, “Ciento seis comparaciones”, dice, “... El capítulo ‘Duración de la vida’ en las profundidades de nuestra vida, significa la causa original en las profundidades del capítulo ‘Duración de la vida’ del Budismo de la Cosecha. Yo, Nichiren, soy el maestro de esta doctrina” (GZ, pág. 863). En sus enseñanzas orales, entonces, Nichiren Daishonin también se identifica claramente a sí mismo como el maestro del principio místico de la Verdadera Causa.

La unidad de la Persona y la Ley
La idea de la unidad del objeto de devoción en los términos de la Ley y en los términos de la Persona es conocida como la unidad de la Persona y la Ley, o la “Persona y la Ley en un cuerpo”. Nichiren Daishonin despertó a la realidad de que su vida es una con Nam-myoho-renge-kyo, el objeto de devoción en los términos de la Ley. En consecuencia, él mismo es el objeto de devoción en los términos de la Persona. En otras palabras, la Ley está unida en la realidad, con la vida de Nichiren Daishonin. Así, la vida del Daishonin corporificó la unidad de Persona y Ley. El Daishonin manifestó su vida en la forma de un mandala que, por lo tanto, también corporifica la unidad de Persona y Ley. Mientras la Ley como un objeto de devoción es eterno y penetra el universo, Nichiren Daishonin la expresó en forma concreta para hacer posible que todas las personas crean en ella y la respeten como la base de su vida.

El Santuario de la Enseñanza Esencial
El santuario de la enseñanza esencial es el lugar donde se consagra el objeto de devoción de la enseñanza esencial, y se puede llevar a cabo la fe y la práctica. El santuario se refería originalmente a un lugar donde los discípulos del Buda recibían los preceptos y hacían una promesa en ocasión de su ordenación. En el Budismo, “precepto” indica una regla o norma para proteger contra el error y el mal. En el Budismo de Nichiren Daishonin, abrazar Nam-myoho-renge-kyo, el corazón de la enseñanza esencial del Sutra del Loto, es el único precepto, que contiene el beneficio de mantener todos los preceptos budistas. Por tanto, no hay necesidad de adherir a ningún otro precepto. Abrazar el Gohonzon y hacer emerger la condición de vida de la Budeidad es mantener el único precepto del Budismo de Nichiren Daishonin y, de esa manera, se le pone un alto al mal.
Existen dos aspectos en el santuario esencial: el santuario específico y el santuario general.

El Santuario Específico
El santuario específico se establece en respuesta a la realización del kosen-rufu, y es un lugar en el que personas de todo el mundo pueden ofrecer oraciones. Será una locación importante donde las personas puedan reunirse y hacer la promesa de establecer la paz para toda la humanidad. En su obra, “Las Tres Grandes Leyes Secretas”, Nichiren Daishonin dice que en una época en que la enseñanza de Nam-myoho-renge-kyo se haya establecido entre la gente, es decir, en la época del kosen-rufu, sus seguidores deben “encontrar el mejor lugar que recuerde la tierra pura del Pico del Águila y construir allí el supremo santuario” (GZ, pág. 1022).

El Santuario General
En contraste, el santuario general es el único santuario que existe en la época en que el verdadero aspecto del kosen-rufu está todavía por ser realizado plenamente. Se refiere a cualquier lugar en donde esté consagrado el Gohonzon y las personas estén llevando a cabo la fe y práctica con el firme deseo de propagar ampliamente la Ley. Debido a que posee el mismo significado y beneficio que el santuario específico, en tanto incluye el beneficio de observar todos los preceptos budistas, es llamado en japonés gi no kaidan, que literalmente significa “santuario (plataforma de preceptos) en significado”. Debido a que, en general, se refiere a cualquier lugar donde esté consagrado el Gohonzon y las personas invoquen Nam-myoho-renge-kyo con fe en el Gohonzon, en español es llamado “santuario general”.
Respecto al beneficio del santuario de la enseñanza esencial, Nichiren Daishonin escribe, “Quienes visitan este lugar, pueden expiar inmediatamente las ofensas que han acumulado desde el infinito pasado y transformar sus maldades que derivan de los tres tipos de acción en las tres virtudes” (WND, pág. 1097). De esta manera, en el Budismo de Nichiren Daishonin, la manera fundamental para transformar el karma negativo y la ignorancia por fortuna y sabiduría es colocándose en el santuario –es decir, ante el Gohonzon– e invocando Nam-myoho-renge-kyo. Entonces, el santuario se convierte en el lugar donde cultivamos el mundo de la Budeidad en nuestro interior y lo hacemos emerger.

El Daimoku de la Enseñanza Esencial
Entonar Nam-myoho-renge-kyo con fe ante el objeto de veneración es a lo que se denomina “daimoku, o invocación, de la enseñanza esencial”. Hay dos aspectos: el daimoku de fe y el daimoku de práctica. El daimoku de fe significa creer en el Gohonzon, y el daimoku de práctica significa invocar Nam-myoho-renge-kyo. El daimoku es conocido como la invocación de la enseñanza esencial porque corporifica tanto la fe como la práctica. En su “Carta a Horen”, Nichiren Daishonin escribe, “Si trata de practicar las enseñanzas del sutra [del Loto] sin fe, sería como tratar de encontrar una montaña enjoyada sin manos [para tomar sus tesoros]” (WND, pág. 511). En este sentido, si se invoca Nam-myoho-renge-kyo sin fe en el objeto de devoción de la enseñanza esencial, no se podría decir que se está invocando el daimoku de la enseñanza esencial.
En “La entidad de la Ley Mística”, Nichiren Daishonin dice, “Pero quienes siguen las enseñanzas de Nichiren descartan honestamente las doctrinas erróneas de las enseñanzas provisionales y las teorías incorrectas de los maestros errados y, con toda sinceridad, ponen su fe en la enseñanza correcta y las doctrinas correctas del maestro correcto. Por consiguiente, ellos pueden ganar el loto de la entidad y manifestar el principio místico de la entidad de la Tierra de la Luz Eternamente Apacible. Esto es porque ellos ponen su fe en las palabras doradas del Buda indicado en el capítulo “Duración de la vida” de la enseñanza esencial e invocan Nam-myoho-renge-kyo” (WND, pág. 430). Hasta el punto en que se tiene fe en el objeto de devoción, el daimoku de la enseñanza esencial que invocamos es exactamente el mismo que el Nam-myoho-renge-kyo que Nichiren Daishonin practicó y manifestó en su propia vida. Por tanto, el daimoku de la enseñanza esencial es la misma práctica de la Budeidad que llevó a cabo el propio Nichiren Daishonin. La misma escritura dice también, “Esas personas que descartan honestamente los medios hábiles, que ponen su fe sólo en el Sutra del Loto, e invocan Nam-myoho-renge-kyo, transformarán los tres caminos de los deseos mundanos, el karma y los sufrimientos en las tres virtudes del cuerpo del Dharma, la sabiduría y la emancipación. La triple contemplación y las tres verdades se manifestarán inmediatamente en su mente, y el lugar donde viven se convertirá en la Tierra de la Luz Eternamente Apacible. El Buda que es la entidad de Myoho-renge-kyo, del capítulo “Duración de la vida” de la enseñanza esencial, quien es tanto sujeto que habita como reino habitado, vida y medio ambiente, cuerpo y mente, entidad y función, el Buda eternamente dotado con los tres cuerpos –él se encuentra en los discípulos y creyentes laicos de Nichiren” (WND, pág. 420). Es mediante la “práctica para los demás” que transmitiremos el estado de vida del Buda a todas las personas. Al hacerlo, estamos llevando a cabo la práctica de un Buda y, al mismo tiempo, manifestando el estado de la Budeidad en nuestra propia vida.
El daimoku de la enseñanza esencial abarca tanto la práctica para uno mismo como la práctica para los demás. En “Las Tres Grandes Leyes Secretas” y otras partes, Nichiren Daishonin explica, “Hoy, conforme ingresamos al Último Día de la Ley, el daimoku que invoca ahora Nichiren es diferente al de las eras anteriores. Es el Nam-myoho-renge-kyo que abarca tanto la práctica para uno mismo como para los demás” (GZ, pág. 1022).
Si asociamos la fe y la práctica con la causa y el efecto, entonces, la fe es la causa y la práctica de invocar es el efecto. Dentro de esta relación de causa y efecto, en la médula de la vida, emerge el mundo de la Budeidad. Por esta razón, el daimoku que corporifica tanto la fe como la práctica es una fuente de virtud, sabiduría y beneficio. Por consiguiente, Nichiren Daishonin dice, “Una mente ahora nublada por las ilusiones de la oscuridad innata de la vida es como un espejo empañado, pero cuando es pulido, con seguridad se convertirá en un espejo claro, reflejando la naturaleza esencial de los fenómenos y el verdadero aspecto de la realidad. Haga brotar una fe profunda y, diligentemente, pula su espejo día y noche. ¿Cómo lo debe pulir? Sólo invocando Nam-myoho-renge-kyo” (WND, pág. 4). Como lo explica este pasaje, cuando abrazamos y mantenemos el daimoku dotado de la fe y la práctica, nos refinamos y purificamos, revolucionamos nuestra vida interior y logramos obtener la Budeidad en esta existencia.

La propagación mundial y la transmisión del Budismo hacia el oeste
Nichiren Daishonin estableció el Budismo de las Tres Grandes Leyes Secretas como una religión capaz de salvar a la humanidad de todo el período del Último Día de la Ley. Él predijo que el Budismo de la siembra implícito en las profundidades del Sutra del Loto se propagaría del Japón a la China, y luego a la India y el mundo entero. Esto es conocido como la transmisión del Budismo hacia el oeste. En contraste, la anterior expansión del Budismo de Shakyamuni de la India a la China, Corea y al Japón, que sirvió para beneficiar a las personas de los días Primero y Medio de la Ley es conocida como la transmisión hacia el este. En su obra “Amonestación al bodhisattva Hachiman”, Nichiren Daishonin escribe, “La Tierra de la Luna2 es otro nombre para la India, el lugar donde el Buda hizo su aparición en el mundo. La Tierra del Árbol del Sol es otro nombre para el Japón. ¿Existe alguna razón por la que el sabio deba aparecer aquí? La luna aparece en el oeste y se mueve hacia el este, lo que es una señal de la manera en que las enseñanzas budistas de la India se propagan en dirección al este. El sol se eleva por el este, una auspiciosa señal de cómo las enseñanzas budistas del Japón están destinadas a retornar a la tierra de la India. La luz de la luna no es muy brillante, porque el Buda enseñó [el Sutra del Loto] durante ocho años de su vida. Pero el sol es brillante y eclipsa a la luna, una señal auspiciosa de cómo está destinado a iluminar la larga oscuridad del [Último Día de la Ley que comienza con] quinto período de quinientos años” (GZ, pág. 588).
La declaración de que la luz de la luna es débil y duró por sólo ocho años de la existencia del Buda es una referencia al poder del Sutra del Loto enseñado durante los ocho años finales de la vida de Shakyamuni –es decir, la interpretación literal o superficial de las palabras del sutra. Pero que la luz del sol excede en mucho a la luna en brillantez, se refiere al poder del Budismo de Nichiren Daishonin que eclipsa al Budismo de Shakyamuni. De esta manera, el Daishonin declaró que él expuso la gran enseñanza budista capaz de salvar del sufrimiento a todas las personas a lo largo de los diez mil años del Último Día de la Ley. En un pasaje similar, Nichiren Daishonin dice en “Sobre la profecía del Buda”, “La luna aparece en el oeste y vierte su luz hacia el oeste, pero el sol se eleva en el este y proyecta sus rayos hacia el oeste. Lo mismo se aplica al Budismo. Se propaga de oeste a este en los días Primero y Medio de la Ley, pero viajará de este a oeste en el Último Día” (WND, pág. 401). El Daishonin declara, además, “Yo digo que, sin falta, el Budismo surgirá y fluirá desde el este, desde la tierra del Japón” (WND, pág. 401). La profecía del Daishonin del retorno del Budismo hacia el oeste está siendo realizada en la época actual por la Soka Gakkai, que ha propagado el Budismo de Nichiren Daishonin a 186 países y territorios de todo el mundo. En verdad hemos ingresado a una era en la que la luz del Budismo, capaz de realizar la paz en todo el mundo y la felicidad de todas las personas, se ha extendido a toda la humanidad.
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1. (Sánscrito; mandara en japonés): Un objeto de devoción en el que budas y bodhisattvas son representados o en el que se expresa una doctrina. Muchas escuelas budistas consideran un mandala específico a sus respectivas escuelas como la corporificación de la iluminación o verdad. Fue traducido al chino como “perfectamente dotado” o “racimo de beneficios”.
2. La Tierra de la Luna (Chin Yüeh-chih) era un nombre de la India utilizado en la China y el Japón. En la última parte del siglo III a.C., una tribu del Asia central llamada Yüeh-chih gobernó una parte de la India. Debido a que el Budismo fue llevado a la China a través de ese territorio, parece que los chinos consideraron la tierra de Yüeh-chih (tribu de la luna) como la India misma.